Vuestras mascotas

Desde que empezásteis a venir a nuestra casa hace ya ..., bueno, muchos años, siempre me he quedado con las ganas de conservar una foto de vuestros perros y gatos. Recuerdo algún cliente un tanto "pestosillo", probablemente nosotros también hemos sido pestosillos para más de uno, evidentemente, pero no puedo decir que tenga ni un mal recuerdo de los animales que han pasado por nuestros prados. Y he llegado a la conclusión de que en esta nueva etapa no pienso quedarme sin un recuerdo de ellos, por supuesto con vuestro consentimiento. Así que a partir de ahora iré publicando entradas con los animales que vayan pasando por aquí, con los dueños que queráis aparecer en ellas si alguno quiere y podréis verlas bajo la categoría de "Vuestras mascotas" (en la columna de la derecha). En cuanto tenga un rato pondré las fotos de un par de los perros de los que sí conservamos imagen y si por casualidad alguno de nuestros antiguos visitantes lee esto y quiere enviarnos su foto, estaremos encantados de publicarla.

Y ¿qué mejor manera de empezar que presentándoos a nuestra propias mascotas?

Primero la que fue reina de la casa durante 11 años, Luna, demasiado poco tiempo con nosotros.


Prometo encontrar una foto mejor. La recogimos de la perrera de Oviedo cuando aún tendría unos seis meses, llena de energía, mordiscos y picaduras de pulgas. Siempre saltaba de una lado a otro cuando llegábamos a casa y se sentaba a mirarte con ojos tristes cuando quería algo. Por lo demás siempre fue tranquila y silenciosa, podías llevarla a cualquier sitio y jamás molestaba a nadie. Mi marido tuvo un perrito en casa de sus padres durante unos años pero yo jamás tuve perros hasta que vinimos a Asturias en el 99 y creo, no, sé positivamente, que ahora mismo sería incapaz de vivir sin uno. Los demás que hemos tenido son también, por supuesto, responsables de ese sentimiento, pero Luna siempre ha sido y seguirá siendo algo especial, ese pedacito de alma que sin querer se van ganando para ellos solos y que para bien o para mal, tengo la impresión de que seguirá siendo suyo para siempre. En fin, un pequeño homenaje a cambio de once años de lealtad que por muy animal que sea, se agradece igualmente.