Alrededores


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Como podéis ver en las fotografías nuestra casa está rodeada de prados y bosque. Lo que veis en las fotos es lo que hay. La casa más cercana está a unos 90-100 metros siguiendo el camino y las demás las dejamos a 400 metros al salir del pueblo. Suficiente intimidad pero tampoco estaréis perdidos en medio del monte.

Los ruidos por aquí son diferentes, no se oyen autobuses pero sí el tractor ocasional, alguna desbrozadora o motosierra... y por supuesto, pájaros, pájaros y más pájaros. De noche algún zorro o tejón cuando están en celo (un sonido cuanto menos curioso) que definitivamente os despertará, alguna lechuza, cencerros ... lo normal del campo.

Parece muy bucólico pero aunque no os lo creáis, la primera noche que pasé en la finca después de 30 años en Madrid, no conseguí dormir más de un par de horas. ¿Los culpables? Las vacas que había en el prado de arriba, que se pasaron la noche rumiando y moviendo los dichosos cencerritos. Eso sí, sólo tardé esa noche en acostumbrarme. Despertarme con los pájaros en lugar del autobús de turno ayudó bastante.

Si queréis pasear a pie o en bicicleta de montaña hay varios caminos para seguir desde la cabaña. Y por supuesto cientos de rutas más lejos que iremos añadiendo bajo la etiqueta de “Rutas” (¿original, eh?). Si tenéis alguna que queráis compartir no dudéis en enviárnosla y la publicaremos con mucho gusto.

En el pueblo, Lozana, no hay tiendas ni bares, pero en Infiesto, a 3 km tenéis todos los servicios: farmacias, bancos, autoservicios, restaurantes, urgencias, veterinarios (toquemos madera), ...